Por Joan G. Feliz
En un destino donde casi cada metro de costa ha sido ocupado por hoteles, residencias y clubes de playa, existe todavía un lugar que parece resistirse al paso del tiempo. Playa Macao, en la provincia La Altagracia, sigue siendo para muchos la playa más auténtica del gran destino Punta Cana: un arco de arena dorada flanqueado por acantilados y vegetación, con un oleaje que atrae a surfistas, kioscos donde se fríe el pescado del día y un ambiente en el que los turistas comparten la orilla con familias dominicanas que llegan los fines de semana desde Higüey, Bávaro y otras comunidades cercanas.
Esa autenticidad es precisamente lo que hace de Macao un caso tan interesante en este momento. La reciente puesta en marcha de Yanuna, un megaproyecto con una inversión global superior a los 1,000 millones de dólares que traerá a la zona las marcas The Ritz-Carlton y Casa Mirallá, The Luxury Collection, abre una nueva etapa para esta playa. La pregunta que se hacen muchos es si Macao podrá dar el salto hacia el turismo de lujo sin perder el carácter que la ha hecho especial.
Una playa con personalidad propia
Ubicada al norte de Bávaro, a unos 30 minutos del Aeropuerto Internacional de Punta Cana, Playa Macao se encuentra en el corredor costero que une Bávaro con Uvero Alto. A diferencia de las playas de aguas tranquilas que caracterizan buena parte del destino, protegidas por arrecifes, Macao tiene un mar más abierto, con olas que rompen con fuerza y un paisaje en el que la arena se encuentra con farallones rocosos cubiertos de vegetación tropical.
Esa combinación le da una belleza distinta, más salvaje y menos domesticada que la de las playas frente a los grandes resorts. Aquí no hay hileras interminables de tumbonas ni pulseras de todo incluido. Lo que hay es una playa amplia, abierta al público, donde el visitante puede caminar, bañarse con precaución, tomar el sol y disfrutar de una gastronomía sencilla y sabrosa.
Detrás de la franja de arena se extienden dunas, manglares y zonas de bosque costero que forman parte de un ecosistema valioso, en el que además anidan tortugas marinas. Este entorno natural es uno de los grandes activos de la zona, y su protección será clave en los próximos años.
La capital del surf en el Este
Si hay una actividad que define a Playa Macao, es el surf. Su oleaje constante la ha convertido en el principal punto para practicar este deporte en el área de Punta Cana, con escuelas que ofrecen clases para principiantes y alquiler de tablas para los más experimentados. Para muchos turistas que se alojan en Bávaro, una mañana en Macao aprendiendo a ponerse de pie sobre una tabla es una de las experiencias más memorables de sus vacaciones.
Esta vocación deportiva le da a Macao un perfil de visitante distinto: viajeros jóvenes, activos y aventureros, que buscan algo más que descanso y que valoran la autenticidad de los lugares que visitan. Es un segmento que, bien atendido, puede generar oportunidades para pequeños negocios locales, desde escuelas de surf hasta alojamientos boutique y cafeterías.
Excursiones, buggies y vida local
Macao es también uno de los destinos más populares para las excursiones en buggy y vehículos todoterreno que recorren los caminos rurales de la zona, atravesando plantaciones, comunidades y senderos de tierra antes de terminar en la playa. Para muchos visitantes, estas excursiones son su primer contacto con la República Dominicana rural, con sus casas de colores, sus colmados y sus paisajes de campo, algo que difícilmente encuentran dentro de los resorts.
En la playa, los kioscos y pequeños restaurantes ofrecen pescado frito, langosta, tostones, arroz con coco y bebidas frías, en un ambiente informal que atrae tanto a turistas como a dominicanos. Los fines de semana, la playa se llena de familias, grupos de amigos y música, convirtiéndose en uno de los espacios de recreación más importantes para las comunidades del Este.
Esta economía local, formada en buena medida por pequeños emprendedores, vendedores, guías y operadores de excursiones, es parte inseparable de la identidad de Macao. Cualquier transformación de la zona debe tenerla en cuenta.
Yanuna: el lujo llega a Macao
El gran cambio en el horizonte de Macao se llama Yanuna. El proyecto, cuya primera piedra se colocó con la presencia del presidente Luis Abinader y del ministro de Turismo, David Collado, contempla en su primera etapa 548 habitaciones hoteleras: 250 de The Ritz-Carlton Yanuna y 298 de Casa Mirallá, The Luxury Collection, ambas pertenecientes a Marriott International. Incluirá además 25 residencias de marca The Ritz-Carlton y otros componentes, con una apertura prevista para 2029.
Sus promotores estiman que generará alrededor de 1,500 empleos directos durante la construcción y más de 1,600 una vez en operación, y se han comprometido a priorizar la contratación de trabajadores locales, favorecer la participación de suplidores nacionales y trabajar de forma coordinada con la comunidad de Macao. También aseguraron que el desarrollo preservará las playas, dunas, manglares, bosques y áreas de anidamiento de tortugas marinas.
La llegada de marcas de este nivel coloca a Macao en el mapa del turismo de lujo mundial. Para un destino que hasta ahora era conocido por su ambiente local y su surf, es un cambio de escala enorme, con oportunidades evidentes y también con desafíos que no se pueden ignorar.
Un corredor turístico en transformación
Macao no se transforma de manera aislada. La playa forma parte de un corredor costero que vive uno de los momentos más dinámicos de su historia. Hacia el sur, Bávaro concentra la mayor planta hotelera del país y sigue sumando nuevos complejos. Hacia el norte, Uvero Alto se ha consolidado como un polo de resorts de lujo, con hoteles reconocidos internacionalmente, y más allá, Miches avanza como el nuevo destino de alta gama del Este.
En medio de ese corredor, Macao se perfila como una pieza estratégica. Su ubicación entre Bávaro y Uvero Alto, su cercanía al aeropuerto y la disponibilidad de terrenos frente al mar la convierten en una zona de gran atractivo para desarrolladores e inversionistas, un interés que la llegada de Yanuna no hará sino aumentar.
El impacto en el mercado inmobiliario
La experiencia de otros destinos muestra que, cuando una marca hotelera de lujo se instala en una zona, el valor de los terrenos y de las propiedades cercanas tiende a subir, y crece el interés de otros desarrolladores por posicionarse en los alrededores. Las residencias de marca, como las que contempla Yanuna, atraen a compradores internacionales de alto patrimonio que buscan exclusividad, servicios hoteleros y el respaldo de una marca reconocida.
Para el inversionista, Macao representa hoy una oportunidad de entrar en una zona que todavía no ha alcanzado los precios de Cap Cana o de las áreas más consolidadas de Punta Cana, pero que tiene por delante un horizonte de valorización claro. Como siempre, conviene investigar con cuidado cada proyecto, verificar los títulos de los terrenos, los permisos y la estructura legal, y tener presente que los desarrollos más serios serán los que respeten el entorno natural que da valor a la zona.
Los desafíos de crecer sin perder la esencia
El futuro de Macao dependerá de cómo se gestione su crecimiento. El primer desafío es el acceso público a la playa. Macao ha sido durante décadas una playa abierta a todos los dominicanos, y es fundamental que siga siéndolo. La ley dominicana protege el acceso público a las costas, y cualquier desarrollo debe garantizar que las familias puedan seguir disfrutando de la playa como lo han hecho siempre.
El segundo desafío es ambiental. Las dunas, los manglares y las áreas de anidamiento de tortugas son ecosistemas frágiles que cumplen funciones esenciales, desde la protección de la costa frente a la erosión hasta la preservación de la biodiversidad. Los compromisos asumidos por los promotores de Yanuna deben traducirse en prácticas verificables, y el resto de los proyectos que lleguen a la zona deben seguir el mismo camino.
El tercer desafío es social. La comunidad de Macao vive en buena medida del turismo informal, y la llegada de grandes proyectos puede ser una oportunidad para mejorar sus ingresos y su calidad de vida, o una amenaza si los desplaza. La formación de los jóvenes de la zona, la integración de los pequeños negocios en la cadena de valor del turismo de lujo y la inversión en servicios públicos, como agua, saneamiento, salud y educación, serán determinantes.
El cuarto desafío es de infraestructura. Las vías de acceso, el transporte, la recolección de desechos y los servicios básicos deberán crecer al ritmo de la inversión para evitar que el desarrollo se convierta en congestión y deterioro.
Una oportunidad para hacer las cosas bien
Como hemos venido señalando en InCaribe Media al dar seguimiento a la transformación del corredor turístico de La Altagracia, Macao tiene ante sí una oportunidad que pocas playas han tenido: la de planificar su crecimiento antes de que llegue la presión masiva del desarrollo. Con marcas de lujo que se han comprometido públicamente con la protección del entorno y con la comunidad, el país puede demostrar que es posible combinar inversión, empleo y conservación.
Playa Macao ha sido durante décadas un símbolo de la belleza natural y de la autenticidad del Este dominicano. Si el desarrollo que se avecina respeta su naturaleza, garantiza el acceso público y permite que su gente sea parte del progreso, Macao podrá convertirse en un ejemplo de cómo el lujo y la identidad local pueden convivir. Si no, corre el riesgo de perder justamente aquello que hoy la hace única. De las decisiones que se tomen en los próximos años dependerá cuál de esas dos historias terminaremos contando.
Joan G. Feliz
Director General y Editorial | InCaribe Media
Especialista en turismo, inversión, construcción y desarrollo de destinos en República Dominicana y el Caribe.
