Por InCaribe Media
Durante años, Uvero Alto fue el rincón más lejano del mapa de Punta Cana. Situada en el extremo norte de la franja costera del destino, más allá de Bávaro y Macao, esta zona de playas amplias y cocoteros parecía condenada a vivir a la sombra de su vecina más famosa. Los turistas la veían como un lugar bonito pero apartado, los inversionistas dudaban de su potencial frente a las zonas consolidadas y su desarrollo avanzaba a un ritmo mucho más pausado que el del resto del polo turístico del Este. Hoy, sin embargo, Uvero Alto vive otro momento, y buena parte de ese cambio tiene un nombre propio: Secrets Tides Punta Cana, el resort que acaba de ser elegido Hotel del Año en la quinta edición del Premio Nacional de Turismo 2026.
El galardón, que reconoce sus resultados operativos y la calidad de su servicio, llega apenas dos años y medio después de su apertura y funciona como la confirmación de una apuesta que en su momento muchos consideraron arriesgada. Porque levantar un resort de lujo de casi setecientas suites en el extremo norte de Punta Cana no era solo construir un hotel: era apostar por una zona entera.
Una inversión que cambió la conversación
Secrets Tides Punta Cana abrió sus puertas en enero de 2024, con un acto de inauguración encabezado por el presidente Luis Abinader. El proyecto representó una inversión de 190 millones de dólares y se proyectó que generaría más de 2,400 empleos, una cifra que por sí sola explica el impacto que tuvo en las comunidades cercanas. Su propietario, el empresario Álvaro Peña, atribuyó entonces el logro al trabajo constante, a la experiencia acumulada y a la colaboración entre los sectores público y privado, una fórmula que ha sido clave en el desarrollo turístico dominicano.
La llegada del resort supuso además la entrada de una de las marcas de lujo todo incluido más reconocidas del mercado norteamericano. El hotel forma parte de Hyatt Inclusive Collection y fue la tercera propiedad de la marca Secrets en República Dominicana, después de Secrets Cap Cana y Secrets Royal Beach en Bávaro. Que una cadena de ese calibre eligiera Uvero Alto para crecer envió una señal poderosa a turoperadores, agencias e inversionistas: la zona estaba lista para jugar en las grandes ligas.
Un producto pensado para un viajero exigente
El éxito del resort no se explica solo por su tamaño, sino por la calidad de su propuesta. Secrets Tides es un complejo exclusivo para adultos con 668 suites, todas con balcón o terraza, y cuenta con la distinción AAA Four Diamond, uno de los sellos de calidad más valorados por el viajero de Estados Unidos y Canadá. Su oferta gastronómica incluye nueve opciones de restaurantes y siete bares, complementados con servicio a la habitación y concierge las 24 horas, piscinas, spa y una programación de actividades y entretenimiento que acompaña al huésped de la mañana a la noche.
El diseño también marcó una diferencia. Desde su concepción, el resort se inspiró en la arquitectura tradicional dominicana y en el trabajo de diseñadores nacionales, una decisión que le da identidad local a una marca internacional y que conecta al visitante con el país más allá de la playa.
El formato solo para adultos, orientado a parejas, lunas de miel, aniversarios y viajeros que buscan tranquilidad, encajó perfectamente con el carácter de Uvero Alto. Lo que antes se percibía como una desventaja, su distancia del bullicio de Bávaro, se convirtió en su mayor atractivo: un lugar donde el lujo y la calma conviven frente a un mar que todavía conserva un aire de playa virgen.
El efecto contagio
El impacto de un proyecto de esta envergadura va mucho más allá de sus muros. Cada resort de gran escala que abre en una zona en desarrollo arrastra consigo una cadena de actividad económica: proveedores de alimentos y bebidas, empresas de transporte turístico, operadores de excursiones, servicios de mantenimiento, comercios y, sobre todo, empleo para miles de familias de Higüey, El Seibo y las comunidades cercanas.
Pero quizás el efecto más relevante es el que tiene sobre la percepción del destino. Cuando un hotel de una marca internacional demuestra que una zona puede atraer turistas de alto poder adquisitivo y mantener altos niveles de satisfacción, otros inversionistas toman nota. Uvero Alto ha visto en los últimos años un renovado interés por parte de cadenas hoteleras y desarrolladores inmobiliarios, y la presencia de un resort premiado se convierte en una carta de presentación para toda la zona.
Para el mercado inmobiliario, esta evolución tiene un significado especial. Las zonas que consolidan una oferta hotelera de calidad suelen ver cómo aumenta la demanda de villas, apartamentos vacacionales y segundas residencias, impulsada por visitantes que primero conocen el destino como huéspedes y después regresan como compradores. En ese sentido, Uvero Alto se perfila como una de las áreas con mayor proyección dentro del gran destino Punta Cana.
Un premio que reconoce a la gente
El reconocimiento como Hotel del Año tiene un valor que trasciende lo comercial. En un destino donde decenas de grandes resorts compiten por el mismo viajero, destacar entre todos exige consistencia, liderazgo y, sobre todo, un equipo humano comprometido. Detrás de cada huésped satisfecho hay cientos de colaboradores dominicanos, muchos de ellos de las comunidades cercanas, cuya vocación de servicio es el verdadero motor de la industria.
En InCaribe Media hemos seguido de cerca cómo los grandes proyectos hoteleros pueden transformar regiones enteras, y el caso de Secrets Tides en Uvero Alto es un ejemplo claro de ello. Lo que hace apenas unos años era el extremo menos conocido de Punta Cana es hoy una zona con identidad propia, con marcas internacionales de primer nivel y con un hotel que acaba de ser reconocido como el mejor del año en el país.
El reto de crecer con equilibrio
El nuevo impulso de Uvero Alto trae también desafíos. El crecimiento de la zona exige mejores vías de acceso, servicios públicos a la altura, planes de vivienda para los trabajadores y un cuidado especial del entorno natural que constituye su principal atractivo. Las playas, los cocoteros y la tranquilidad que hoy seducen al visitante son precisamente los valores que deben protegerse para que el desarrollo sea sostenible en el tiempo.
Si Uvero Alto logra crecer con ese equilibrio, la historia que comenzó con la apertura de Secrets Tides en 2024 podría convertirse en uno de los casos de éxito más claros del turismo dominicano reciente: el de una zona que pasó de ser la periferia de Punta Cana a ocupar un lugar propio en el mapa del lujo caribeño.
