Banco Popular plantea que eficiencia energética, gestión del agua, reducción de residuos y resiliencia de las infraestructuras son claves para el futuro de la industria turística dominicana
Santo Domingo, República Dominicana.– La sostenibilidad dejó de ser únicamente un discurso ambiental para convertirse en una variable cada vez más vinculada con la rentabilidad, los costos y la competitividad de los destinos turísticos.
Ese fue uno de los principales planteamientos presentados por el Banco Popular Dominicano durante su participación en la Exposición Comercial ASONAHORES 2026, donde la entidad destacó el papel que pueden desempeñar las inversiones sostenibles para fortalecer la industria turística dominicana.
Durante la conferencia “Turismo sostenible: el acompañamiento integral del Banco Popular para pasar de la visión a la implementación”, Nathaly Uribe, gerente de Banca Responsable del Popular, explicó cómo los compromisos ambientales pueden transformarse en acciones concretas y medibles dentro de hoteles, desarrolladores y empresas vinculadas al turismo.
La discusión adquiere especial relevancia para República Dominicana, donde el turismo continúa expandiendo su infraestructura y demanda cada vez mayores niveles de eficiencia en el uso de recursos.
La sostenibilidad también se está convirtiendo en una decisión financiera
Uno de los cambios más importantes en la industria turística internacional es que las inversiones ambientales ya no se analizan únicamente desde la perspectiva de la responsabilidad corporativa.
Reducir el consumo energético, optimizar el uso del agua, gestionar adecuadamente los residuos o construir infraestructuras más resistentes frente a eventos climáticos también puede significar menores costos operativos y una mejor administración de riesgos.
Ese es precisamente el enfoque planteado por el Popular: convertir la sostenibilidad en una herramienta capaz de generar valor económico a largo plazo.
Para una industria como la turística, intensiva en consumo de energía y agua y altamente dependiente de sus recursos naturales, la eficiencia puede tener un impacto directo sobre la estructura de costos de los establecimientos.
Hoteles y desarrolladores enfrentan una nueva realidad
La transformación no involucra únicamente a los grandes hoteles.
También alcanza a desarrolladores inmobiliarios, empresas proveedoras, proyectos turísticos y otros actores que forman parte de la cadena de valor.
El Banco Popular señaló que acompaña a sus clientes empresariales mediante soluciones financieras, capacitación y conocimiento especializado para facilitar la transición hacia modelos de operación con menores emisiones y mayor capacidad de adaptación frente al cambio climático.
En ese proceso, los criterios ASG —ambientales, sociales y de gobernanza— adquieren mayor relevancia para la toma de decisiones empresariales.
La sostenibilidad comienza así a incorporarse en aspectos que tradicionalmente eran considerados independientes: financiamiento, construcción, operación, administración de riesgos y planificación de nuevas inversiones.
Medir la huella de carbono entra en la agenda empresarial
Como parte de este acompañamiento, el Banco Popular desarrolla talleres de capacitación dirigidos a sus clientes empresariales, incluyendo compañías relacionadas con el sector turístico.
La entidad también ofrece una Certificación en Medición de Emisiones Corporativas, basada en el GHG Protocol y la norma ISO 14064-1.
El objetivo es que las empresas puedan medir su huella de carbono organizacional, identificar oportunidades para reducir emisiones y establecer procesos alineados con estándares internacionales.
La medición es un elemento fundamental porque permite pasar de una declaración de sostenibilidad a indicadores concretos.
En otras palabras, lo que no se mide difícilmente puede gestionarse.
Energía, agua y residuos: donde también está la rentabilidad
En el sector turístico, algunos de los principales espacios para generar eficiencia están precisamente en la operación diaria.
El consumo energético de habitaciones, cocinas, áreas comunes y sistemas de climatización; el uso de agua en habitaciones, piscinas y áreas exteriores; así como la generación y manejo de residuos representan costos permanentes para hoteles y complejos turísticos.
Por ello, las inversiones destinadas a mejorar estos procesos pueden tener una doble función: reducir la presión sobre los recursos naturales y mejorar la eficiencia económica de los proyectos.
El Popular destacó durante su conferencia que medidas relacionadas con eficiencia energética, gestión del agua y residuos, economía circular y resiliencia de infraestructuras pueden contribuir simultáneamente a reducir costos, administrar riesgos y proteger los recursos naturales.
El financiamiento será determinante
La transición hacia un turismo más sostenible requiere capital.
Cambiar sistemas de climatización, instalar tecnologías de ahorro energético, mejorar plantas de tratamiento, incorporar soluciones de generación renovable, modernizar sistemas de agua o fortalecer infraestructuras frente a eventos climáticos implica inversiones que deben ser financiadas.
Por eso, el papel de la banca adquiere una importancia estratégica.
El Banco Popular plantea precisamente un modelo en el que el financiamiento se combina con asesoría y capacitación para que las empresas puedan identificar las inversiones que generan mayor impacto.
La discusión ya no es solamente cuánto cuesta hacer sostenible una operación, sino cuánto puede costar no hacerlo.
Popular concentra 43.9 % del financiamiento bancario al turismo
La posición del Banco Popular dentro del financiamiento turístico dominicano le otorga una participación relevante en este proceso.
De acuerdo con los indicadores de la Superintendencia de Bancos citados durante la actividad, al cierre de mayo la entidad mantenía una cartera de RD$61,505 millones destinada al sector turismo, equivalente al 43.9 % del financiamiento del sistema financiero dominicano a esta actividad.
Al incorporar la cartera turística de Popular Bank, filial del Grupo Popular con sede en Panamá y licencia internacional, el monto asciende a RD$73,418 millones.
Además, la entidad informó que cuenta con aprobaciones pendientes por US$318 millones, equivalentes a aproximadamente RD$18,762 millones.
Estas cifras colocan al banco en una posición de peso dentro de la expansión de la infraestructura turística dominicana y, por extensión, dentro de la transición hacia modelos de inversión más sostenibles.
Más de tres décadas financiando el desarrollo turístico
La relación del Banco Popular con la industria turística dominicana supera las tres décadas.
Durante ese período, el turismo pasó de ser una actividad con enorme potencial a convertirse en uno de los principales motores de la economía nacional.
El crecimiento del sector también ha elevado las exigencias sobre infraestructura, servicios, energía, agua, movilidad y protección de los recursos naturales.
Ahora, el desafío es lograr que la próxima etapa de expansión turística sea acompañada por inversiones capaces de garantizar eficiencia y resiliencia.
El próximo gran diferencial turístico podría ser la eficiencia
República Dominicana compite en un mercado internacional donde los destinos ya no son evaluados únicamente por sus playas, hoteles o conectividad aérea.
La calidad de la infraestructura, la gestión de los recursos, la capacidad de adaptación al cambio climático y la eficiencia de las operaciones comienzan a formar parte de la competitividad del destino.
En ese contexto, la sostenibilidad puede terminar convirtiéndose en algo mucho más tangible que una estrategia de imagen.
Puede convertirse en una ventaja de costos, una herramienta para reducir riesgos y un factor de atracción de capital.
La discusión planteada en ASONAHORES 2026 apunta precisamente hacia ese escenario: el turismo dominicano seguirá necesitando nuevas inversiones, pero cada vez será más importante determinar cómo se construye, cómo se financia y cuánto cuesta operar la infraestructura que sostiene ese crecimiento.
Porque para una industria que depende directamente de sus recursos naturales, hacer turismo sostenible ya no es solamente proteger el destino.
También es proteger la inversión que depende de él.
Fuente: Banco Popular Dominicano y datos de la Superintendencia de Bancos.
