Santo Domingo. El Ministerio de Turismo (MITUR) puso en consulta pública un proyecto de resolución que establecería un registro obligatorio para las operaciones de rentas cortas en la República Dominicana, una iniciativa que busca ordenar un segmento que ha experimentado un crecimiento acelerado en los últimos años gracias a plataformas digitales como Airbnb y otros portales especializados.
La propuesta contempla la creación de un marco regulatorio para formalizar la actividad, fortalecer la seguridad de los usuarios y garantizar que las propiedades destinadas al alquiler de corta duración cumplan con requisitos mínimos de calidad, operación y supervisión. La medida forma parte de los esfuerzos del Gobierno para adaptar la normativa turística a las nuevas modalidades de hospedaje que han transformado la industria a nivel mundial.
Registro y certificaciones
De aprobarse la resolución, los propietarios y operadores de inmuebles destinados a rentas cortas deberán inscribirse en un registro administrado por el Ministerio de Turismo. Entre los requisitos planteados figuran la presentación de documentación del inmueble, información del propietario y, en determinados casos, certificaciones relacionadas con el régimen de condominio cuando la propiedad forme parte de un residencial o edificio sujeto a reglamentos internos.
Asimismo, el proyecto establece estándares que buscan elevar la calidad de la oferta turística y permitir una mayor trazabilidad de las propiedades que operan bajo este modelo de negocio.
Un mercado en constante crecimiento
Las rentas cortas se han convertido en uno de los segmentos de mayor expansión dentro del mercado inmobiliario y turístico dominicano. Destinos como Punta Cana, Cap Cana, Santo Domingo, Juan Dolio, Bayahíbe, Puerto Plata y Samaná concentran una parte importante de esta oferta, impulsada por el interés de inversionistas nacionales y extranjeros que buscan obtener ingresos mediante el alquiler temporal de sus propiedades.
El auge de este modelo ha generado un intenso debate entre desarrolladores inmobiliarios, propietarios, operadores turísticos y representantes de la industria hotelera sobre la necesidad de contar con reglas claras que permitan un desarrollo equilibrado del sector.
Consulta pública genera reacciones
La propuesta del Ministerio de Turismo ha despertado diversas opiniones entre los actores vinculados al mercado de rentas cortas. Mientras algunos sectores consideran que la regulación contribuirá a formalizar la actividad, elevar la calidad del servicio y mejorar la seguridad para los visitantes, otros entienden que algunos requisitos podrían afectar la competitividad del modelo o generar cargas administrativas adicionales para los propietarios.
Entre los puntos que han generado mayor discusión se encuentran la exigencia de certificaciones emitidas por condominios, los mecanismos de inspección y los requisitos documentales para operar legalmente dentro del nuevo esquema regulatorio.
Hacia una regulación del turismo colaborativo
El crecimiento de las plataformas digitales ha cambiado la forma en que miles de turistas reservan alojamiento en todo el mundo. En respuesta, numerosos países han implementado registros obligatorios, licencias de operación y normas específicas para garantizar condiciones de competencia, seguridad y transparencia entre hoteles tradicionales y alojamientos de renta corta.
Con esta iniciativa, la República Dominicana busca avanzar hacia un modelo regulatorio que permita integrar este segmento al sistema turístico nacional, preservando el crecimiento de una actividad que ha dinamizado la inversión inmobiliaria y ampliado las opciones de hospedaje para visitantes nacionales e internacionales.
