David Collado destaca la visita de la exnúmero uno del mundo como parte del impulso al turismo deportivo, mientras Ochoa comparte ante empresarios y emprendedores las claves que la llevaron a la cima
Santo Domingo, República Dominicana.– República Dominicana quiere jugar una partida cada vez más importante en el turismo deportivo del Caribe y el golf aparece como una de las piezas con mayor potencial para lograrlo.
La visita al país de Lorena Ochoa, considerada una de las grandes figuras del golf latinoamericano y antigua número uno del mundo, sirvió para poner nuevamente sobre la mesa el potencial de República Dominicana como destino para el deporte, particularmente para una disciplina estrechamente vinculada con el turismo de alto poder adquisitivo.
El ministro de Turismo, David Collado, destacó la presencia de la exgolfista mexicana y señaló que su visita forma parte del impulso que está recibiendo el turismo deportivo en el país.
Más que una visita de una celebridad deportiva, el encuentro conecta tres elementos que República Dominicana busca desarrollar: golf, turismo e inversión.

De la cancha al destino turístico
Ochoa, quien permaneció 158 semanas consecutivas como número uno del ranking mundial de la LPGA y consiguió 37 títulos oficiales, llegó al país para compartir su experiencia con empresarios, emprendedores, propietarios de campos de golf y representantes del sector deportivo.
Durante su agenda participó en la conferencia “The Winning Mindset”, en la que abordó aprendizajes de su trayectoria profesional y los principios que la llevaron a competir al máximo nivel.
La actividad permitió llevar la conversación más allá del deporte.
La experiencia de una atleta que alcanzó la cima mundial también se convirtió en un mensaje para quienes están construyendo empresas, proyectos y nuevas iniciativas.
David Collado ve una oportunidad para el turismo deportivo
Para Collado, la presencia de Ochoa representa una oportunidad para mostrar los valores que acompañaron su carrera y, al mismo tiempo, proyectar el potencial dominicano para el turismo deportivo.
El ministro resaltó la dedicación, persistencia, talento y capacidad de emprendimiento de la exgolfista, destacando su trayectoria como un ejemplo para el país y para las nuevas generaciones.
Pero existe una lectura adicional desde la perspectiva turística.
Una figura internacional del golf permite colocar en conversación a los campos dominicanos, los destinos donde están ubicados y toda la infraestructura que se desarrolla alrededor de ellos.
Y República Dominicana tiene una ventaja importante: el golf ya forma parte de su oferta turística premium.
Diente de Perro vuelve a escena
Como parte de su agenda en el país, Ochoa tiene previsto visitar Diente de Perro, el reconocido campo de golf de Casa de Campo, en La Romana, además de realizar otros recorridos.
La elección del campo no es menor.
Casa de Campo se ha convertido durante décadas en uno de los principales referentes del golf turístico del Caribe, y Diente de Perro es uno de los activos que han ayudado a construir esa reputación.
La visita de Ochoa permite, por tanto, volver a colocar en el escaparate internacional un producto que República Dominicana lleva años desarrollando.
El golf atrae algo más que jugadores
El turismo de golf tiene una característica que lo hace especialmente atractivo para destinos como República Dominicana.
El jugador no viaja únicamente para disputar una ronda.
Alrededor del golf existe un ecosistema compuesto por hoteles, restaurantes, transporte, entretenimiento, experiencias, propiedades vacacionales, eventos y servicios especializados.
Por eso, el desarrollo de campos de golf puede generar un impacto que trasciende el terreno deportivo.
En destinos como La Romana, Punta Cana y Cap Cana, el golf está directamente relacionado con la oferta de turismo de lujo y turismo inmobiliario.
El visitante que llega atraído por un campo puede convertirse también en comprador, propietario de una segunda residencia o visitante recurrente.
Golf y turismo inmobiliario: una relación cada vez más evidente
Para el sector inmobiliario, el golf tiene un atractivo particular.
Los proyectos residenciales vinculados a campos pueden vender mucho más que una vivienda: venden acceso a un estilo de vida, servicios, seguridad, naturaleza y una experiencia turística permanente.
Eso explica por qué algunos de los principales desarrollos inmobiliarios del Este dominicano han construido parte de su propuesta de valor alrededor del golf.
La llegada de figuras internacionales como Ochoa contribuye además a mantener estos destinos dentro de la conversación entre aficionados y consumidores de alto poder adquisitivo.
No significa que una visita por sí sola genere una nueva ola de inversiones.
Pero sí ayuda a fortalecer el posicionamiento de República Dominicana como destino asociado con el golf de alto nivel.
Una carrera que convirtió a Ochoa en una marca mundial
La dimensión de Lorena Ochoa ayuda a entender por qué su presencia tiene valor promocional.
La mexicana permaneció 158 semanas consecutivas en el primer lugar del ranking mundial y acumuló 37 victorias oficiales en el LPGA Tour.
En 2007 también hizo historia al convertirse en la primera jugadora en superar los US$3 millones en premios durante un solo año.
Su carrera la convirtió en una de las figuras más reconocidas del golf latinoamericano.
Pero su etapa posterior al deporte profesional también ha estado marcada por actividades vinculadas con liderazgo, educación y desarrollo personal.
Por eso, su visita a República Dominicana no estuvo limitada a los campos de golf.
El verdadero reto: convertir el golf en una industria
República Dominicana cuenta con campos reconocidos internacionalmente, hoteles de lujo y destinos con una fuerte infraestructura turística.
La oportunidad ahora consiste en convertir esos activos en una industria de turismo deportivo más amplia y organizada.
Eso implica atraer torneos internacionales, academias, clínicas, eventos corporativos, aficionados y visitantes que diseñen sus vacaciones alrededor del golf.
También supone fortalecer la conexión entre los campos y otros componentes de la economía turística.
Hoteles.
Restaurantes.
Transporte.
Experiencias.
Bienes raíces.
Eventos.
Todo forma parte de la misma cadena.
El turismo deportivo está dejando de ser complementario
La visita de Ochoa ocurre mientras el turismo deportivo gana espacio dentro de la estrategia de diversificación turística dominicana.
La apuesta no consiste únicamente en atraer visitantes por las playas.
También busca captar viajeros motivados por competencias, disciplinas deportivas y experiencias específicas.
Golf, béisbol, pesca deportiva, ciclismo, atletismo y otros segmentos permiten construir productos turísticos dirigidos a públicos concretos.
En el caso del golf existe, además, una ventaja adicional: el perfil del visitante suele estar asociado con estadías y consumos de mayor valor.
Eso convierte al segmento en una pieza atractiva dentro de la estrategia de turismo premium.
República Dominicana quiere jugar en las grandes ligas
La presencia de una exnúmero uno mundial como Lorena Ochoa ayuda a enviar un mensaje.
República Dominicana no quiere limitarse a tener campos de golf.
Quiere posicionarse como destino internacional para quienes viven y consumen este deporte.
La diferencia es importante.
Tener infraestructura es el primer paso.
Conseguir que esa infraestructura genere eventos, visitantes, inversión, propiedades, empleo y posicionamiento internacional es el verdadero objetivo.
Y ahí es donde el turismo deportivo comienza a adquirir una dimensión económica mucho mayor.
La apuesta va más allá de Lorena Ochoa
El mayor valor de esta visita no necesariamente está en los días que Ochoa permanecerá en el país.
Está en la conversación que genera.
Su presencia permite mostrar los campos dominicanos, conectar deporte con turismo y presentar a República Dominicana ante un público internacional que consume experiencias de alto nivel.
Para Collado, el desafío es seguir aprovechando ese tipo de oportunidades para consolidar una oferta turística más diversificada.
Para el sector privado, la oportunidad es todavía más concreta: crear productos capaces de convertir la reputación deportiva del país en negocio turístico e inmobiliario.
Porque República Dominicana ya tiene sol, playas y hoteles.
Ahora busca demostrar que también puede ser uno de los grandes destinos de golf y turismo deportivo del Caribe.
Y con figuras como Lorena Ochoa poniendo nuevamente al golf en el centro de la conversación, esa partida ya está en juego.
