SANTO DOMINGO. – La aerolínea caribeña LIAT (2020) Limited plantea una nueva configuración de rutas desde Antigua y Barbuda que coloca a República Dominicana en una posición estratégica dentro de su red de conexiones regionales, con Santo Domingo y Punta Cana como los dos puntos dominicanos contemplados en la propuesta.
De acuerdo con información basada en datos suministrados por la Junta de Aviación Civil (JAC), la nueva estructura contempla cinco rutas, todas con origen y retorno en Antigua y Barbuda.
La propuesta incluye los siguientes itinerarios:
- Antigua – Punta Cana – Antigua.
- Antigua – Islas Vírgenes Británicas – Santo Domingo – Antigua.
- Antigua – San Cristóbal y Nieves – Santo Domingo – Antigua.
- Antigua – Santo Domingo – Kingston – Antigua.
- Antigua – Pointe-à-Pitre – Punta Cana – Antigua.
La configuración otorga un papel especialmente relevante a Santo Domingo, que aparece como punto intermedio en tres de las cinco rutas, mientras Punta Cana figura en otras dos.
Santo Domingo gana protagonismo como conexión regional
Uno de los elementos más relevantes de la propuesta es el papel que asumiría Santo Domingo dentro de la red de LIAT.
La capital dominicana no solo estaría conectada directamente con Antigua, sino que funcionaría como punto de tránsito para operaciones que enlazarían Antigua con otros mercados del Caribe, incluyendo las Islas Vírgenes Británicas, San Cristóbal y Nieves y Kingston.
Esto podría ampliar las posibilidades de conexión entre el Caribe Oriental y República Dominicana, al tiempo que refuerza el posicionamiento de Santo Domingo como plataforma para los movimientos regionales de pasajeros.
La importancia de esta configuración aumenta en un contexto en el que la conectividad aérea intracaribeña continúa siendo uno de los principales desafíos para el desarrollo turístico y comercial de la región.
Punta Cana también fortalece su posición
Punta Cana, por su parte, aparece directamente en dos de las rutas planteadas por LIAT.
Una de ellas establece un servicio directo Antigua–Punta Cana–Antigua, mientras otra contempla el itinerario Antigua–Pointe-à-Pitre–Punta Cana–Antigua.
La incorporación de Punta Cana dentro de esta estructura responde a su peso como uno de los principales destinos turísticos del Caribe y como uno de los aeropuertos con mayor movimiento internacional de República Dominicana.
LIAT ya mantiene operaciones que conectan Antigua con Santo Domingo y Punta Cana, y la nueva propuesta apunta a ampliar la función de ambos destinos dentro de su red regional.
La nueva propuesta modifica el esquema anterior
La configuración planteada representa un cambio frente a las rutas que figuraban anteriormente en el permiso de operación de la aerolínea.
En el esquema previo aparecían las operaciones Antigua–Santo Domingo–Antigua y Antigua–Dominica–Punta Cana–Dominica–Antigua.
Ahora, la propuesta incorpora conexiones con las Islas Vírgenes Británicas, San Cristóbal y Nieves, Kingston y Pointe-à-Pitre, además de establecer un servicio directo entre Antigua y Punta Cana.
La aerolínea había planteado inicialmente ocho rutas, pero después del análisis correspondiente la configuración que continúa el proceso quedó reducida a cinco.
Entre las rutas que quedaron fuera aparecen propuestas que conectaban Antigua con Cartagena, Panamá y Belice vía Santo Domingo.
LIAT apuesta por aeronaves regionales
Para estas operaciones, LIAT contempla utilizar aeronaves ATR42-600 y ERJ145, con capacidades aproximadas de 48 y 50 pasajeros, respectivamente.
Este tipo de aeronaves resulta particularmente adecuado para el mercado intracaribeño, donde las rutas conectan mercados relativamente pequeños y la demanda puede requerir equipos de menor capacidad.
La estrategia también permite a la aerolínea diseñar una red más flexible, conectando diferentes islas y destinos sin depender exclusivamente de grandes centros de conexión internacionales.
Una oportunidad para la conectividad del Caribe
El planteamiento de LIAT vuelve a poner sobre la mesa el potencial de República Dominicana para convertirse en un punto de conexión entre el Caribe Oriental y otros mercados de la región.
Para Santo Domingo, la posibilidad de formar parte de tres corredores regionales dentro de una misma estructura representa una oportunidad para ampliar su conectividad aérea y atraer pasajeros que utilizan el aeropuerto no necesariamente como destino final, sino como punto de conexión.
Para Punta Cana, el beneficio está principalmente asociado a la diversificación de sus mercados emisores y al fortalecimiento de los vínculos aéreos con las islas del Caribe Oriental.
La conectividad aérea tiene además un impacto que trasciende al turismo. Facilita viajes de negocios, comercio, inversión, intercambio cultural y movilidad entre comunidades caribeñas.
En ese sentido, la expansión de LIAT puede contribuir a reforzar los vínculos entre República Dominicana y mercados que históricamente han tenido una conectividad aérea limitada con el país.
Para República Dominicana, el desafío será aprovechar estas nuevas conexiones para convertir el aumento de vuelos en mayor intercambio turístico, comercial y empresarial con el resto del Caribe.
Por Joan G. Feliz
Director General y Editorial | InCaribe Media
Especialista en turismo, inversión y desarrollo del Caribe
