Cada vez que ocurre un terremoto de gran magnitud en alguna parte del mundo, surge la misma pregunta entre los dominicanos: ¿están nuestras edificaciones preparadas para resistir un evento similar?
La inquietud no es infundada. República Dominicana se encuentra en una región con actividad sísmica significativa debido a su ubicación entre la placa tectónica del Caribe y la placa de Norteamérica. A lo largo de su historia, el país ha experimentado terremotos que han dejado daños importantes y han recordado la necesidad de construir con criterios de seguridad estructural.
Sin embargo, la respuesta a la pregunta no es tan simple. Mientras muchas edificaciones modernas cumplen con estándares técnicos cada vez más exigentes, una parte importante del parque inmobiliario nacional fue construida en épocas donde las regulaciones eran diferentes o incluso inexistentes.
Por ello, el verdadero debate no es si existen normas antisísmicas, sino qué tan preparadas están nuestras ciudades para enfrentar un evento de gran magnitud.
República Dominicana: un país ubicado en una zona sísmica
La isla de La Española se encuentra en una región geológicamente activa.
Diversas fallas tectónicas atraviesan el territorio nacional, entre ellas:
- Falla Septentrional.
- Falla Enriquillo-Plantain Garden.
- Sistemas de fallas locales.
Estas estructuras geológicas han sido responsables de terremotos históricos que han afectado tanto a República Dominicana como a Haití.
El devastador terremoto ocurrido en Haití en 2010 recordó a toda la región que los eventos sísmicos representan una amenaza real y permanente.
¿Existen normas antisísmicas en República Dominicana?
Sí.
República Dominicana cuenta con reglamentos y normativas técnicas orientadas a garantizar que las nuevas edificaciones sean diseñadas considerando las cargas sísmicas.
Estas regulaciones establecen criterios para:
- diseño estructural;
- cimentaciones;
- resistencia de materiales;
- análisis sísmico;
- comportamiento de edificaciones ante movimientos telúricos.
Los ingenieros estructurales deben tomar en cuenta estos requisitos durante el diseño y ejecución de los proyectos.
Las construcciones modernas están mejor preparadas
Una realidad positiva es que gran parte de los edificios construidos en los últimos años, especialmente los desarrollados por empresas formales del sector, incorporan estándares de ingeniería más avanzados que décadas atrás.
Actualmente es común encontrar:
- estudios geotécnicos;
- modelaciones estructurales;
- análisis sísmicos computarizados;
- controles de calidad de materiales;
- supervisión técnica especializada.
Estos elementos aumentan significativamente la capacidad de una estructura para soportar movimientos sísmicos.
El verdadero desafío: las edificaciones antiguas
Donde existe mayor preocupación es en una parte importante del parque inmobiliario construido hace varias décadas.
Muchas edificaciones antiguas fueron desarrolladas cuando:
- las normativas eran menos rigurosas;
- la supervisión era limitada;
- no existían los actuales métodos de cálculo estructural;
- la cultura de prevención era menor.
Esto no significa que todas sean inseguras, pero sí que algunas podrían requerir evaluaciones técnicas para determinar su capacidad de respuesta ante un terremoto importante.
No todos los edificios reaccionan igual
La resistencia sísmica depende de múltiples factores.
Entre ellos:
Calidad del diseño
Una estructura correctamente diseñada puede disipar mejor la energía generada por un terremoto.
Calidad de los materiales
El uso adecuado de concreto, acero y otros componentes es fundamental.
Tipo de suelo
Las características geológicas influyen directamente en el comportamiento de una edificación.
Supervisión de obra
Incluso un excelente diseño puede verse comprometido por una ejecución deficiente.
Mantenimiento
El deterioro estructural acumulado durante años puede reducir la capacidad de resistencia.
¿Qué sucede con las construcciones informales?
Uno de los mayores desafíos del país es la construcción informal.
Miles de viviendas han sido levantadas sin:
- supervisión profesional;
- cálculos estructurales;
- estudios de suelo;
- licencias adecuadas.
Este fenómeno representa un riesgo significativo, especialmente en zonas urbanas de alta densidad poblacional.
La informalidad continúa siendo uno de los principales retos para la seguridad estructural nacional.
Santo Domingo y Santiago: ciudades que deben prepararse
Las principales ciudades dominicanas concentran una gran cantidad de población, edificios residenciales, centros comerciales y oficinas.
En caso de un terremoto importante, la preparación urbana será tan importante como la resistencia de las estructuras.
Aspectos como:
- planes de evacuación;
- rutas de emergencia;
- sistemas de comunicación;
- respuesta hospitalaria;
- educación ciudadana;
serán determinantes para reducir riesgos.
La experiencia internacional ofrece lecciones valiosas
Países como Japón, Chile y Nueva Zelanda han demostrado que es posible convivir con una amenaza sísmica elevada mediante:
- regulaciones estrictas;
- fiscalización efectiva;
- educación ciudadana;
- innovación tecnológica;
- cultura de prevención.
Estas experiencias muestran que la resiliencia sísmica va mucho más allá de la construcción de edificios.
El papel de la tecnología en la construcción moderna
La tecnología ha revolucionado la ingeniería estructural.
Hoy es posible utilizar herramientas avanzadas para:
- modelar terremotos;
- simular comportamientos estructurales;
- identificar puntos vulnerables;
- optimizar diseños;
- mejorar materiales.
La digitalización permite crear edificaciones más seguras y eficientes.
¿Qué debe hacer un comprador antes de adquirir una propiedad?
Para quienes desean comprar una vivienda o invertir en bienes raíces, resulta recomendable verificar:
- quién desarrolló el proyecto;
- experiencia de la constructora;
- cumplimiento normativo;
- calidad de los materiales;
- historial técnico;
- permisos correspondientes.
La seguridad estructural debe formar parte de cualquier proceso de evaluación inmobiliaria.
La importancia de la fiscalización
Las normas son tan efectivas como su cumplimiento.
Por ello, las autoridades, los colegios profesionales y el sector privado deben continuar fortaleciendo los mecanismos de supervisión y control.
Garantizar que los proyectos se construyan conforme a las especificaciones técnicas es una responsabilidad compartida.
¿Está preparada República Dominicana?
La respuesta más objetiva es que República Dominicana está hoy mejor preparada que hace 20 o 30 años, gracias a la evolución de las normas, el crecimiento profesional del sector construcción y la incorporación de nuevas tecnologías.
Sin embargo, todavía existen desafíos importantes relacionados con:
- edificaciones antiguas;
- construcciones informales;
- fiscalización;
- cultura de prevención;
- planificación urbana.
La preparación frente a un terremoto no depende únicamente de los edificios nuevos, sino de la capacidad del país para gestionar integralmente el riesgo.
Un tema que debe formar parte de la agenda nacional
La seguridad sísmica no debe analizarse únicamente después de un terremoto ocurrido en otro país.
La planificación, la educación y la inversión en infraestructura resiliente deben formar parte de una estrategia permanente.
Cada nueva construcción representa una oportunidad para fortalecer la seguridad de nuestras ciudades y proteger vidas.
Conclusión
Las construcciones dominicanas han evolucionado significativamente en términos de diseño, ingeniería y cumplimiento normativo. Muchos proyectos modernos cuentan con criterios estructurales capaces de enfrentar eventos sísmicos de consideración.
No obstante, el país aún enfrenta desafíos relacionados con edificaciones antiguas, construcciones informales y la necesidad de fortalecer la cultura de prevención.
Más que preguntarnos si los edificios están listos para un terremoto, quizás la pregunta correcta sea si estamos construyendo ciudades preparadas para convivir con una realidad geológica que forma parte de nuestra ubicación en el Caribe. La respuesta dependerá de las decisiones que tomemos hoy en materia de planificación, supervisión y desarrollo urbano responsable.
Por Joan G. Feliz
Director Comercial de Constructora Incaribe, especialista en turismo inmobiliario, inversión y desarrollo del sector construcción.
