El Retiro Inmobiliario Casa de Campo 2026 reunió en La Romana a más de 50 asesores, directores comerciales y dueños de agencias en una jornada de diez horas centrada en productividad, prospección y planificación
Redacción InCaribe Media
En un mercado inmobiliario que crece con fuerza, recibe compradores de todas partes del mundo y en el que la competencia entre asesores es cada vez más intensa, la diferencia entre un agente que vende y uno que apenas sobrevive rara vez está en la suerte. Está en el método. Esa fue la idea que atravesó el Retiro Inmobiliario Casa de Campo 2026, un encuentro de formación celebrado el pasado 30 de octubre en ese complejo residencial y turístico de La Romana, que reunió a más de 50 profesionales del sector, entre asesores inmobiliarios, directores comerciales y propietarios de agencias.
Durante diez horas de conferencias y ejercicios prácticos, los participantes trabajaron bajo la guía de Pedro Guzmán y José Quintero en temas que van al corazón del oficio: cómo organizar el tiempo, cómo generar oportunidades de negocio de forma constante, cómo dar seguimiento a los clientes y cómo trazar metas de crecimiento profesional realistas y medibles.
Primero la persona, después el negocio
La jornada arrancó con una sesión de mindfulness dirigida a favorecer la concentración y el bienestar de los asistentes, un punto de partida que no es casual en una profesión marcada por la presión de los cierres, los horarios irregulares y la incertidumbre de ingresos que dependen de comisiones.
A continuación, Pedro Guzmán presentó la conferencia “El asesor detrás de los resultados”, en la que puso el foco en la forma en que la mentalidad, los hábitos y las decisiones personales del agente terminan reflejándose en sus números. Su planteamiento fue que el desarrollo individual no es un complemento del trabajo comercial, sino una condición para obtener mejores resultados de manera sostenida.
Ordenar la agenda para vender más
José Quintero tomó luego la palabra con “De la improvisación a la productividad”, una exposición dedicada a la administración del tiempo, la organización de tareas y la definición de prioridades. En un oficio en el que el día puede irse entre llamadas, visitas, mensajes de WhatsApp y trámites sin que se avance hacia un cierre, el expositor defendió la necesidad de adoptar métodos de trabajo que permitan concentrar la energía en las actividades que realmente producen ventas.
Un sistema para no depender de la suerte
En la segunda parte del programa, Guzmán volvió al escenario con “Construye un sistema para generar oportunidades”, una ponencia centrada en la prospección de clientes, el seguimiento comercial y la creación de procedimientos para captar nuevos negocios de manera continua. La idea de fondo es que el agente que solo trabaja con los clientes que le llegan está expuesto a los altibajos del mercado, mientras que quien construye un sistema propio de generación de oportunidades gana estabilidad y capacidad de crecimiento.
El cierre correspondió a Quintero con “Diseña tu próximo nivel”, una exposición orientada a la definición de objetivos profesionales y a la planificación de acciones concretas para alcanzarlos, acompañadas de compromisos y estrategias que permitan avanzar de forma ordenada.
Profesionalización, una tarea pendiente del sector
Más allá de los contenidos específicos, el retiro pone sobre la mesa un tema que el mercado inmobiliario dominicano lleva años discutiendo: la necesidad de profesionalizar la figura del agente. En un país donde el ejercicio de la intermediación inmobiliaria todavía no cuenta con un marco regulatorio plenamente desarrollado, la formación continua se convierte en la principal herramienta para elevar los estándares del servicio, generar confianza en el comprador y diferenciar a los profesionales serios de quienes se dedican a la actividad de manera ocasional.
Ese desafío es aún más evidente en zonas como La Romana, Bayahíbe, Punta Cana o Bávaro, donde buena parte de la clientela está compuesta por inversionistas extranjeros y dominicanos de la diáspora que compran a distancia y que necesitan un asesor capaz de acompañarlos con rigor en cada etapa del proceso. Desde InCaribe Media hemos señalado en reiteradas ocasiones que la calidad del intermediario es uno de los factores que más influye en la seguridad de una inversión inmobiliaria, y que un agente bien preparado no solo vende más, sino que protege mejor a sus clientes y a la reputación del destino.
Un espacio para aprender entre colegas
Los organizadores destacaron que el encuentro sirvió también como espacio de intercambio de experiencias entre profesionales de distintas agencias, con un énfasis especial en el fortalecimiento de las habilidades personales y comerciales que exige el mercado actual. El hilo conductor de toda la jornada fue la necesidad de sustituir la improvisación por procesos claros, organizar la actividad comercial y no dejar escapar las oportunidades por falta de seguimiento.
Que más de medio centenar de profesionales hayan dedicado una jornada completa a revisar cómo trabajan es una señal alentadora para un sector que, si aspira a estar a la altura del crecimiento del país como destino de inversión, necesita agentes cada vez mejor formados, más organizados y más conscientes de la responsabilidad que implica manejar el patrimonio de otros.
