El costo de construir viviendas en República Dominicana volvió a subir con fuerza en agosto, en un comportamiento que pone presión sobre los desarrolladores y constructores y que podría tener repercusiones en el precio de los nuevos proyectos inmobiliarios.
El Índice de Costos Directos de la Construcción de Viviendas (ICDV) alcanzó en agosto los 250.81 puntos, registrando un incremento de 4.22 % frente a julio y de 6.42 % en comparación con agosto de 2025, de acuerdo con los datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
Uno de los elementos que más llamó la atención durante el mes fue el comportamiento de la mano de obra, que aumentó 12 %, convirtiéndose en el principal factor detrás del incremento mensual del indicador.
El alza impactó diferentes actividades dentro de las obras, entre ellas carpintería, electricidad, albañilería, excavación, instalaciones hidrosanitarias y jornaleros.
Los materiales también registraron un aumento, aunque mucho más moderado, de 0.61 %, mientras que las herramientas subieron 0.39 %. En sentido contrario, los costos asociados a maquinarias y subcontratos presentaron ligeras reducciones.
La presión no es igual para todos los proyectos
El comportamiento de los costos también varió dependiendo del tipo de vivienda.
Las construcciones unifamiliares de un nivel fueron las que registraron el mayor incremento mensual, con 5.14 %, mientras que las viviendas unifamiliares de dos niveles aumentaron 4.43 %.
En los proyectos multifamiliares, el incremento fue de 3.87 % para edificaciones de cuatro niveles y de 3.45 % para aquellas de ocho niveles o más.
Para el sector inmobiliario, estos movimientos tienen importancia porque el costo de construcción forma parte de las variables que determinan la viabilidad financiera de un proyecto, desde su planificación hasta la fijación del precio de venta.
¿Esto significa que las viviendas subirán 6.42 %?
No necesariamente.
El ICDV mide los costos directos de construcción, por lo que no contempla elementos como el precio del terreno, diseño, permisos, financiamiento ni el margen de beneficio de las empresas constructoras.
Por tanto, el aumento del índice no significa automáticamente que una vivienda terminada vaya a subir en esa misma proporción.
Lo que sí muestra es que desarrollar nuevos proyectos está resultando más costoso, especialmente por la presión que está experimentando el componente laboral.
Un desafío para la vivienda y el desarrollo inmobiliario
El comportamiento del indicador llega en un momento en que República Dominicana mantiene una intensa actividad de construcción y desarrollo inmobiliario.
Para los desarrolladores, el reto está en mantener proyectos viables y competitivos en un escenario donde aumentan algunos de sus principales costos, mientras el mercado continúa demandando nuevas viviendas.
La evolución de los precios de materiales, salarios y otros componentes será determinante para saber cuánto de esta presión puede ser absorbida por el sector y cuánto terminará reflejándose en los precios de los nuevos proyectos.
Por Joan G. Feliz
Director Editorial | InCaribe Media
Especialista en turismo, inversión y desarrollo del Caribe
