El aumento salarial que podría encarecer hasta 6 % las viviendas en República Dominicana

Please follow and like us:

APROCOVICI advierte que el incremento acumulado de 20 % al salario mínimo de los trabajadores de la construcción presionará los costos de los proyectos y podría impactar el precio de las nuevas viviendas.

Santo Domingo.— El mercado inmobiliario dominicano enfrenta una nueva presión sobre sus costos de construcción.

La Asociación de Promotores y Constructores de Viviendas del Cibao (APROCOVICI) advirtió que el aumento acumulado de 20 % al salario mínimo de los trabajadores de la construcción podría provocar un incremento de hasta 6 % en el precio final de las viviendas.

El ajuste, establecido mediante la Resolución CNS-04-2026 del Comité Nacional de Salarios, será aplicado de manera escalonada: 12 % en una primera etapa y otro 8 % a partir de junio de 2027.

La preocupación del sector no está relacionada con el derecho de los trabajadores a mejorar sus ingresos. El punto central es el efecto que este incremento puede tener sobre una industria en la que los proyectos se planifican, financian, comercializan y construyen con meses e incluso años de anticipación.

Una vivienda no se construye con los costos de hoy

Uno de los principales retos para los desarrolladores inmobiliarios es que buena parte de las viviendas que actualmente se encuentran en construcción fueron estructuradas financieramente bajo un escenario de costos diferente.

Una unidad puede haber sido vendida hace meses a un precio determinado, mientras que durante su construcción aumentan los costos de mano de obra, materiales, transporte o financiamiento.

Y existe una diferencia fundamental:

el costo de construir puede cambiar, pero el precio de una vivienda ya vendida no necesariamente puede modificarse de manera automática.

Por eso, APROCOVICI considera que el impacto puede sentirse primero en los márgenes de los proyectos que ya están en ejecución y posteriormente trasladarse a las nuevas inversiones.

¿Por qué un aumento salarial del 20 % podría impactar 6 % una vivienda?

La explicación está en la estructura de costos.

De acuerdo con declaraciones recogidas por Diario Libre, APROCOVICI señala que la mano de obra representa aproximadamente 30 % del costo total de las edificaciones. Bajo esa estructura, el aumento salarial termina ejerciendo una presión importante sobre el costo general del proyecto.

Esto no significa que todas las viviendas subirán exactamente 6 %. Se trata de una estimación del impacto potencial planteada por el gremio, que dependerá de las características de cada proyecto, su estructura de costos, etapa de construcción y capacidad del desarrollador para absorber parte del incremento.

El sector llega al ajuste con otros costos sobre la mesa

El aumento salarial tampoco ocurre de manera aislada.

APROCOVICI señala que a julio de 2026 la inflación interanual se situó en 5.47 %, mientras que el Índice de Costos Directos de la Construcción de Viviendas registró una variación interanual de 2.08 %, según datos citados del Banco Central y la Oficina Nacional de Estadística.

A esto se suman las presiones sobre logística, insumos y combustibles, factores que pueden aumentar todavía más el costo de llevar una obra desde el primer movimiento de tierra hasta la entrega de las llaves.

Por eso, el debate sobre el salario mínimo de la construcción también termina siendo un debate sobre el precio de la vivienda.

El comprador podría terminar pagando la diferencia

Cuando aumenta significativamente el costo de producción de una vivienda, existen varias posibilidades.

El desarrollador puede absorber parte del incremento y reducir su margen. Puede buscar eficiencias y reducir otros costos. Puede modificar características del proyecto. O, en el caso de nuevas inversiones, incorporar el aumento dentro del precio de venta.

El problema aparece cuando estas presiones se acumulan.

Una vivienda que ya resulta difícil de adquirir para una familia de ingresos medios puede quedar todavía más lejos de su capacidad de compra si su precio aumenta.

Y esto ocurre en un mercado donde el acceso a la vivienda continúa siendo uno de los grandes desafíos nacionales.

El desafío de los proyectos ya vendidos

Para APROCOVICI, uno de los puntos más delicados está precisamente en los proyectos que ya fueron comercializados.

Si una familia compró una vivienda sobre planos y el proyecto fue estructurado con determinados costos, un incremento inesperado de la mano de obra puede afectar directamente la rentabilidad del desarrollador.

Pero trasladar automáticamente ese aumento al comprador tampoco es una solución sencilla.

El resultado puede ser una reducción de los márgenes, retrasos en proyectos o una menor disposición de los inversionistas a iniciar nuevos desarrollos bajo condiciones de incertidumbre.

No se trata de trabajadores contra constructores

El debate debería evitar una falsa dicotomía.

Los trabajadores de la construcción necesitan mejores ingresos y condiciones laborales. Al mismo tiempo, el país necesita que las empresas puedan continuar construyendo viviendas a precios que las familias puedan pagar.

Ese es precisamente el equilibrio que plantea APROCOVICI.

Su presidente, Mario Bonilla, ha señalado que el objetivo debe ser mejorar los ingresos de quienes trabajan en el sector sin provocar que la vivienda termine siendo inaccesible para una parte mayor de la población.

La asociación propone, entre otras medidas, una evaluación técnica del impacto del aumento salarial, mayor participación de los gremios especializados en las decisiones que afectan al sector y una mesa técnica permanente entre autoridades, trabajadores y empresarios.

La vivienda dominicana necesita previsibilidad

La construcción inmobiliaria no funciona con decisiones de corto plazo.

Un proyecto puede tardar años desde la adquisición del terreno hasta la entrega de las unidades. Durante ese período cambian las tasas de interés, los precios de los materiales, los salarios, los impuestos, el transporte y las condiciones del mercado.

Por eso, la previsibilidad es tan importante como el costo.

República Dominicana necesita seguir aumentando los ingresos de sus trabajadores, pero también necesita garantizar que el sector construcción pueda mantener el ritmo de inversión necesario para atender la demanda habitacional.

Porque si construir se vuelve cada vez más caro y comprar también, el problema deja de ser exclusivamente de los desarrolladores.

Termina siendo un problema de acceso a la vivienda para todos.

El aumento salarial puede representar una mejora necesaria para miles de trabajadores. El reto está en evitar que esa mejora termine acompañada de una nueva barrera para las familias que todavía esperan poder comprar su primera vivienda.

Por InCaribe Media
Turismo, inmobiliario, construcción e inversión en República Dominicana y el Caribe.

Please follow and like us:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *