Cap Cana. La relación de Marina Cap Cana con el mar va más allá de la actividad deportiva y turística. El destino ha reforzado sus acciones de pesca responsable mediante iniciativas que buscan contribuir tanto a la conservación de las especies marinas como al sostenimiento de las comunidades pesqueras que dependen de estas aguas.
Como marina de captura y liberación (catch and release), Marina Cap Cana promueve la devolución al mar de especies como los peces de pico, una práctica que contribuye a mantener la población de estas especies en uno de los principales destinos de pesca deportiva del Caribe.
Sin embargo, el enfoque de la marina también alcanza a la pesca artesanal.
De acuerdo con información publicada por InCaribe Media, una de las iniciativas que desarrolla Marina Cap Cana consiste en la donación anual de cuerdas a pescadores locales para la construcción, instalación y mantenimiento de dispositivos de concentración de peces, conocidos como FADs (Fish Aggregating Devices).
Estos dispositivos son colocados en aguas profundas frente a la costa dominicana y funcionan como puntos de concentración de diferentes especies marinas. Alrededor de estas estructuras se agrupan organismos pequeños y peces de carnada, lo que posteriormente atrae especies de mayor tamaño como atún, dorado, wahoo y peces de pico.
Para los pescadores locales, los FADs representan una herramienta importante para acceder a zonas productivas de pesca. Su mantenimiento, sin embargo, requiere recursos y trabajo constante debido a las condiciones del mar, las corrientes, el agua salada y el clima.
Es precisamente en ese punto donde la contribución de Marina Cap Cana adquiere otra dimensión: facilitar materiales que permiten a los pescadores mantener operativas estas estructuras en alta mar.
La iniciativa refleja una visión en la que la pesca responsable no se limita a liberar un pez después de capturarlo, sino que también implica preservar los ecosistemas y respaldar a las personas que históricamente han dependido del mar para su sustento.
En Cap Cana convergen dos actividades que, aunque diferentes, tienen un mismo recurso como punto de encuentro: la pesca artesanal y la pesca deportiva internacional. Mientras pescadores locales salen diariamente en busca de su sustento, visitantes de distintos países llegan atraídos por especies como el marlín azul y la experiencia de practicar pesca deportiva bajo esquemas de captura y liberación.
El reto, en ambos casos, es mantener saludables las aguas que sostienen estas actividades.
La experiencia de Marina Cap Cana plantea así una perspectiva más amplia sobre el turismo de pesca y la sostenibilidad en República Dominicana, donde la conservación marina puede vincularse con el desarrollo económico de las comunidades costeras y con la continuidad de una actividad que forma parte de la identidad de numerosos destinos del país.
La pesca responsable, en este contexto, deja de ser solamente una práctica deportiva y se convierte en un esfuerzo compartido entre marinas, pescadores, visitantes y comunidades para mantener productivos los ecosistemas marinos del Caribe.
Por Redacción InCaribe
InCaribe Media
