Redacción InCaribe
Cap Cana ya no puede analizarse únicamente como un desarrollo turístico o inmobiliario. Su evolución apunta hacia un modelo más complejo: una ciudad destino donde hotelería, residencias, golf, marina, infraestructura y comunidad forman parte de una misma propuesta.
Así lo explicó Jorge Subero, CEO de Cap Cana, durante el Mercado Construction Summit 2026, donde presentó la evolución del proyecto y las dimensiones de la inversión asociada a su desarrollo.
Subero explicó que el concepto de ciudad destino responde a la transformación de un territorio en una comunidad con infraestructura y servicios propios.
Cap Cana cuenta con aproximadamente 120 millones de metros cuadrados, de los cuales unos 35 millones corresponden a la primera etapa de desarrollo.
Pero detrás de la extensión territorial está una inversión que permite dimensionar la escala del proyecto.
Según las cifras presentadas por Subero, se han invertido alrededor de US$1,200 millones, mientras que el destino ha recibido unos US$3,200 millones en inversión, llevando el volumen acumulado a más de US$4,800 millones.
Las proyecciones apuntan a superar los US$6,000 millones y alcanzar aproximadamente US$7,000 millones hacia 2030.
El crecimiento también se refleja en la oferta hotelera. Cap Cana prevé alcanzar cerca de 10,000 habitaciones al cierre de 2026 y unas 24,000 habitaciones para 2030.
Sin embargo, la dimensión más interesante del modelo no está únicamente en el número de habitaciones.
Está en la integración entre turismo y real estate.
Una ciudad destino necesita mucho más que hoteles. Requiere infraestructura, espacios residenciales, servicios, entretenimiento, conectividad y actividades que permitan mantener una comunidad activa y atractiva durante todo el año.
En ese modelo, el turismo puede funcionar como generador de demanda para el desarrollo inmobiliario, mientras que el real estate contribuye a ampliar la vida económica del destino.
El reto estará ahora en mantener la calidad de esa infraestructura a medida que el proyecto crece.
Porque construir una ciudad destino requiere capital. Mantenerla competitiva requiere planificación, servicios, inversión permanente y capacidad para generar valor a largo plazo.
Ese puede ser el verdadero desafío de la próxima etapa de Cap Cana.
Por Joan G. Feliz
Director Editorial | InCaribe Media
Especialista en turismo, inversión y desarrollo del Caribe.
