Santo Domingo. El reciente doblete sísmico ocurrido en Venezuela ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de República Dominicana frente a un terremoto de gran magnitud. Especialistas reunidos en un panel organizado por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) alertaron que el principal riesgo para el país no radica únicamente en la actividad sísmica, sino en las deficiencias estructurales de muchas edificaciones.
Durante el encuentro, expertos en ingeniería sísmica, estructuras y seguros coincidieron en que la amenaza de un gran terremoto es real debido a la actividad de las fallas geológicas que atraviesan el territorio nacional, especialmente la Falla Septentrional, considerada una de las más importantes del Caribe. Según explicaron, esta falla acumula cerca de 80 años sin registrar un evento de gran magnitud, superando incluso su período promedio de recurrencia estimado en unos 50 años.
La ingeniera sísmica Claudia Germoso recordó que República Dominicana se encuentra en el límite entre las placas tectónicas del Caribe y Norteamérica, una zona donde existen aproximadamente 18 fallas geológicas activas. Entre ellas destacan la Falla de Enriquillo, al sur, y la Falla Septentrional, que se extiende desde Montecristi hasta Samaná. La especialista advirtió que la ocurrencia de un gran evento sísmico es una posibilidad que debe asumirse con seriedad y preparación.
Construcciones vulnerables, el principal desafío
Para los expertos, el factor más preocupante no es el terremoto en sí, sino la capacidad de las edificaciones para resistirlo. El ingeniero estructural Luis Abbott enfatizó que las tragedias suelen ser consecuencia de estructuras deficientes y no del movimiento telúrico en sí mismo.
Según explicó, muchas construcciones informales y algunos proyectos ejecutados sin una adecuada supervisión representan un riesgo significativo. También señaló que contar con planos aprobados no garantiza la seguridad de una obra si durante la construcción no existe una fiscalización rigurosa que asegure el cumplimiento de los estándares estructurales.
Los especialistas indicaron que en algunos desarrollos inmobiliarios la atención suele concentrarse en los acabados y aspectos estéticos, dejando en segundo plano elementos fundamentales para la resistencia sísmica, como los muros de corte y otros componentes estructurales diseñados para absorber cargas y movimientos extremos.
Santiago figura entre las zonas de mayor exposición
El panel destacó que el riesgo sísmico no es uniforme en todo el país. Mientras algunas áreas del Gran Santo Domingo están asentadas sobre terrenos rocosos que pueden amortiguar parcialmente las ondas sísmicas, provincias del norte como Santiago presentan una mayor exposición debido a su cercanía con la Falla Septentrional y a las características de sus suelos, que pueden amplificar el movimiento durante un terremoto. Además, se mencionó la posible incidencia de otras estructuras geológicas, como la Trinchera de los Muertos, una falla submarina que podría tener impacto sobre distintas zonas del territorio nacional.
INTEC fortalece investigaciones y monitoreo
Como parte de los esfuerzos para comprender mejor el comportamiento sísmico del país, INTEC informó que desarrolla una red de monitoreo integrada por sismómetros, acelerómetros y estaciones de banda ancha. La iniciativa busca generar información actualizada sobre la Falla Septentrional y mejorar los mapas de amenaza sísmica.
La academia también realiza estudios de microzonificación en ciudades como Santo Domingo, Santiago y Barahona, utilizando imágenes satelitales, drones e inteligencia artificial para evaluar la vulnerabilidad del territorio y fortalecer la planificación urbana.
La importancia de la protección financiera
Durante el debate también se abordó el impacto económico que tendría un terremoto de gran magnitud. Representantes del sector asegurador advirtieron que muchas propiedades cuentan con coberturas insuficientes, limitadas únicamente al saldo de préstamos hipotecarios y no al costo real de reconstrucción de los inmuebles.
Los especialistas recomendaron revisar las pólizas para verificar que incluyan cobertura por terremotos y evitar situaciones de subseguro, que pueden dejar a propietarios y empresas sin recursos suficientes para recuperarse tras un desastre.
La principal conclusión del panel fue clara: República Dominicana vive bajo una amenaza sísmica permanente, pero el verdadero desafío está en garantizar que las edificaciones sean construidas y supervisadas bajo estándares que permitan proteger vidas cuando ocurra un gran terremoto.
Fuente: INTEC
